Una Educación Basada en Competencias - 3. Cómo aprenden las niñas y los niños en el primer año de vida.

 

3. Cómo aprenden las niñas y los niños en el primer año de vida.

Al nacer, ya somos capaces de aprender; lo hacemos a través de los sentidos. Si observamos con atención a un bebé, nos damos cuenta que cada día aprende nuevas cosas. Observa, chupa, toca, huele; es así como conoce a su mamá y al medio que lo rodea. Poco a poco va utilizando de mejor manera sus sentidos y va conociendo cómo son los objetos cercanos y lo que puede hacer con ellos. Gracias a sus acciones, puede ir “guardando” en su mente los olores, las texturas, las figuras, los sonidos y las voces que son las características de lo conocido y así acordarse de ello para relacionarlas con otras nuevas.

De la misma forma su lenguaje se irá pareciendo a lo que escucha en su entorno. Al principio utilizará el mismo sonido para referirse a muchas cosas, poco a poco irá cambiando la entonación según al objeto que evoque. Es así como nacen las palabras. La siguiente caricatura de Francesco Tonucci muestra con claridad dicho proceso.

En los primeros meses de vida hay acciones que se dan por casualidad, pero que resultan satisfactorias. Es así como llega el dedo a la boca del bebé y le produce placer chuparlo. A partir de ese momento, llevará a la boca, intencionadamente, todos los objetos para conocerlos.

Los primeros aprendizajes están totalmente unidos a los objetos que se conocen. Es así como un bebé fija su vista en el lugar donde vio por última vez a su gato, creyendo que si sigue viendo ese mismo lugar, el felino aparece de forma casi mágica.

Poco a poco, durante el primer año de vida, niñas y niños van mostrando que se imaginan mentalmente los objetos a partir de observar sólo una parte de ellos, o al escuchar su sonido o al sentir su textura. Por ejemplo si observan alguna parte de una rana que les gusta mucho, la jalarán con la intención de verla completa. Así también disminuyen o cesan de llorar cuando escuchan la voz de mamá que se acerca. A este proceso de tener una imagen de los objetos en la mente, se le llama permanencia del objeto.